SEDUCCIÓN.

Una tormenta de imágenes anunció mi temor,
era casi una fantasía que estuviera presente,
ella, un temblor de truenos que retumbaba en mis parpados,
se había convertido en algo tan imposible
que en los espavientos de las cortinas
mi nombre se perdía en un cielo que no podía mojarse,
su amor se perdía como las estrellas en la madrugada,
la esperanza de liberarme de sus ojos,
aun se mantenía a plena costilla,
persistía en el dilema de dejarla o perderme junto a ellos
Pero... 
Su seductora manera de mandarme al infierno,
despertaba todos mis demonios hasta dejarlos heridos.

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