POEMAS TACHADOS...
Tus palabras fueron desquebrajando mi sonrisa
hasta hacerla una irónica he improvisada fortaleza
el ignorarme fue un golpe certero
para abatir la oportunidad de las rojas flores...
Vi desboronar mis besos de tu boca
y empecé a comprender mi derrota con tu silencio
tu última mirada acabo con lo poco que quedaba de mi fe.
Todo se fue diluyendo y tu rostro se evaporaba.
Los pocos recuerdos se fueron en picada
desbaratando las rayas sin formas
y los puntos forzados y sin sentido
que salían de la nada sobre un papel,
que en principio pretendí utilizar como
estrategia de emergencia.
Un esfuerzo más o una caída digna,
eran el sentir de mis labios resecos de ti,
que pensaban en la retirada, pues aquella
seria mas destructible que morir de pies.
Intentaba sacar tu sombra de mi mente
pero te llamaban mis uñas, dientes y lengua,
gritando con el objetivo único de olvidarte.
He perdido sin hacer un solo movimiento,
sigo siendo un poeta sin musa, inspirado en la partida
de su Venus, queriendo acabar con sus imágenes de fondo.
Un pobre que escribe para tacharla he involuntariamente para ella, su musa,
uno que va buscando oscuridades rayando con pinceles gruesos
sus poemas cada vez memoriza su adiós.
hasta hacerla una irónica he improvisada fortaleza
el ignorarme fue un golpe certero
para abatir la oportunidad de las rojas flores...
Vi desboronar mis besos de tu boca
y empecé a comprender mi derrota con tu silencio
tu última mirada acabo con lo poco que quedaba de mi fe.
Todo se fue diluyendo y tu rostro se evaporaba.
Los pocos recuerdos se fueron en picada
desbaratando las rayas sin formas
y los puntos forzados y sin sentido
que salían de la nada sobre un papel,
que en principio pretendí utilizar como
estrategia de emergencia.
Un esfuerzo más o una caída digna,
eran el sentir de mis labios resecos de ti,
que pensaban en la retirada, pues aquella
seria mas destructible que morir de pies.
Intentaba sacar tu sombra de mi mente
pero te llamaban mis uñas, dientes y lengua,
gritando con el objetivo único de olvidarte.
He perdido sin hacer un solo movimiento,
sigo siendo un poeta sin musa, inspirado en la partida
de su Venus, queriendo acabar con sus imágenes de fondo.
Un pobre que escribe para tacharla he involuntariamente para ella, su musa,
uno que va buscando oscuridades rayando con pinceles gruesos
sus poemas cada vez memoriza su adiós.

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