EN MI RELOJ.

En mi reloj las manecillas no se apresuran,
porque saben que son parte del tiempo,
y en su paso por los minuteros
desechan los segundos
para morir en un despierto sueño
al que hoy llamo recuerdo.

Y mientras camino
caigo en mi cuello
para mirar en que parte de mi reloj
se encuentra tu imagen
y en contados pasos
mis pestañas se bañan
en incomprendidos sentimientos.


Comentarios

Entradas populares