ODIO...
La cerveza ya estaba casi muerta, y mi ego tambaleaba entre humos y recuerdos tu amor... ese toxico que marchitaba ilusiones, me hace beber fantasías de papel y romper con manos de tijeras el pasado que me agarra por los pies y me arrastra a ti. Canas que me rodean y combaten mi reflejo nacido, escurrido espejo que se jode entre minutos que solo dan vueltas, mareando los créditos de la memoria. Cuantos disparos invisibles y visibles han hecho mis gritos a un eco que regresa maldiciéndote y haciéndome ridículo, valorándote como interminable, pieza de un ajedrez que jamás supe jugar. Oculta entre las cenizas, callada te refugiabas en mis pulmones hasta llegar a mi cerebro de cartón que dormía abrazado a los pedazos de palabras esporas de tus besos, des quebrantadas porque no volverías. Arto de pensar tantas barbaridades y mierdas, consideradas amor, mas decepción, impotencia de verte lejos y querer amarte más y cada día mientras...